(AFP) Las concesiones anunciadas por el presidente francés Emmanuel Macron y su “mea culpa” el lunes en televisión, no convencieron al movimiento de los “chalecos amarillos”, que este martes siguen con las movilizaciones y podrían volver a manifestarse el sábado.

Entre otras medidas Macron anunció una subida de 100 euros del salario mínimo, la anulación de un nuevo impuesto para los jubilados con pequeñas pensiones y la exención de impuestos y contribuciones sociales a las horas extraordinarias.

En total, las medidas costarán al estado unos 10.000 millones de euros, lo que podría llevar el déficit público a más del 3%, el límite fijado por Bruselas, pero solo “temporalmente”, aseguró el presidente de la Asamblea Nacional, Richard Ferrand, del partido de Macron.

Según un sondeo OpinionWay para la cadena LCI realizado tras el discurso, el 54% de los franceses (frente al 45%), quieren que el movimiento se detenga.

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