En la Península de Osa, específicamente en Playa Colibrí cuatro mujeres cuidan un vivero en un manglar como parte del Programa Carbono Azul Comunitario de la Fundación Neotrópica.

Ellas pertenecen a la Asociación de Pescadores y Piangüeros del Golfo Dulce (Asopez), quienes desde el año 2012 tienen una alternativa a la pesca, que no es tan fuerte en la zona, para complementar los ingresos de sus familias con la conservación, restauración y educación sobre los manglares, un importante aliado en la mitigación y adaptación al cambio climático.

Esto lo pudimos constatar en nuestra visita a la Península donde conversamos con Nirlady Artavia.

Jensy Cerdas, Gisella Víquez y Karen Cascante son las otras mujeres que participan en este proyecto y en esta ocasión junto a Nirlady, su papá don Edwin, y Karen nos trasladamos en panga desde Playa Blanca hasta Playa Colibrí para adentrarnos en el manglar, conocer el vivero e inclusive tuvimos la oportunidad de sembrar un mangle.

Los manglares son los bosques que encontramos en las costas tropicales, con árboles de raíces enredadas y es ahí donde se mezcla el agua dulce de los ríos con el agua salada de mar.

El manglar, comparado con un bosque secuestra hasta 5 veces más de carbono por lo que tiene una mayor importancia en la sostenibilidad ambiental, además de que brinda la protección necesaria ante las inclemencias del tiempo, a la vez que ofrecen alimento y empleo.

Con el Programa Carbono Azul se pretende que a futuro las empresas puedan compensar el impacto de su huella de carbono, a la vez que se fortalezca el turismo rural comunitario.

Quienes mayormente visitan el manglar son grupos, principalmente de estudiantes, que vienen desde el extranjero por medio de la Fundación Neotrópica, principalmente de Estados Unidos, sin embargo, poco a poco se ha sumado un mercado más nacional.

En el vivero de Playa Colibrí las mujeres trabajan en la plantación de cuatro de las seis especies de mangles que hay en el Golfo Dulce, cada una de ellas es diferente y poco a poco han ido conociendo cuáles son las más aptas y tienen un mayor porcentaje de supervivencia de acuerdo con las condiciones de la zona; algunas de ellas deben permanecer allí de seis meses a un año para luego ser trasplantadas.

La Fundación Neotrópica es una organización privada sin fines de lucro con 33 años de existencia, que se dedica al cuido del ambiente a la vez que busca dar opción de crecimiento a las comunidades.

Cuenta con cuatro estaciones a lo largo del país, así como esta en la Península de Osa y el proyecto de manglares.

Conozca en nuestra segunda edición sobre Arboretum, un sendero ubicado en la Reserva Forestal Golfo Dulce, donde sus principales guías turísticos son los jóvenes de las comunidades cercanas.

 

 

Compartir 0

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here