Por José Madrigal Rodríguez

Estos nuevos medidores permiten un mayor control de la electricidad, detectan el robo de energía y localizan fallas en el sistema eléctrico con mayor rapidez. Cada uno tiene un valor aproximado de $150 y son hechos en Estados Unidos.

Este plan que, sustituirá unos 250.000 medidores convencionales por inteligentes, empezará en junio de 2019.

El cambio empezará en zonas rurales del país como San Carlos, Sarapiquí, Grecia, Alajuela, Los Chiles, San Ramón, Zarcero, Bajos del Toro, desde Guarda de Liberia en Guanacaste hasta Paquera en Puntarenas y la Zona de los Santos, Mora, Nubarrones en El Guarco y Corralillo de Cartago.

El trabajo es impulsado por el Consorcio Nacional de Empresas de Electrificación de Costa Rica (Coneléctricas) junto con las cuatro cooperativas que la conforman, Coopelesca, Coopealfaroruiz, Coopeguanacaste y Coopesantos.

De acuerdo con el gerente de Coneléctricas, Erick Rojas, unas 800.000 personas se verán beneficiadas.

Coneléctricas invirtió un monto de $29 millones para el proyecto. Además, para realizar el reemplazo, cada una de las cooperativas seguirá un plan de sustitución según su área de concesión, y a los asociados se les informará el momento en que se realice el cambio.

Funcionamiento. Un medidor inteligente puede comunicarse de forma remota bidireccional (asociado-cooperativa, cooperativa asociado). Se denomina como un medidor de electricidad digital que recopila información sobre el uso de electricidad y envía esa información a la cooperativa que ofrece el servicio.

Las cooperativas prevén un periodo de cuatro años para instalar todos los medidores nuevos. Para mayo de este año, llegará el primer lote de estos contadores de electricidad.

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