Drones cerca del Juan Santamaría duplican reportes y pueden provocar suspensión de vuelos

Los reportes de drones no autorizados en las cercanías del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (AIJS) se duplicaron respecto al año anterior, una situación que puede obligar a las autoridades a restringir de forma temporal las operaciones aéreas como medida preventiva.
AERIS recordó que la presencia de estos equipos representa un riesgo durante el despegue, la aproximación y el aterrizaje de aeronaves. Incluso un dron pequeño puede resultar difícil de detectar y, ante una eventual colisión, provocar daños en componentes críticos como motores, parabrisas o superficies de control.
Cuando las autoridades reciben un reporte, la ubicación, altura, trayectoria y permanencia del dron determinan las medidas que deben aplicar. Si existe una condición de riesgo, pueden restringir o suspender temporalmente despegues y aterrizajes mientras verifican que la situación desapareció.
El gerente de operaciones y seguridad de AERIS, Arturo Zamora, explicó las razones por las cuales afecta el uso de drones.
La Dirección General de Aviación Civil (DGAC) establece que no se deben operar drones dentro de un radio de ocho kilómetros alrededor de un aeródromo sin autorización expresa de esa autoridad y el cumplimiento de las condiciones correspondientes.
Para realizar un vuelo dentro de esa zona, el operador debe solicitar autorización con anticipación y aportar datos como el responsable de la operación, motivo de la actividad, ubicación, coordenadas, altura máxima, radio de operación y fechas y horas previstas. La DGAC analiza la solicitud y, si procede, define las condiciones necesarias para el vuelo.
AERIS pidió a los usuarios de drones informarse sobre las restricciones antes de realizar cualquier vuelo y gestionar los permisos necesarios. La empresa señaló que el cumplimiento de estas reglas permite reducir riesgos para las operaciones aéreas y para los pasajeros que utilizan el Juan Santamaría.



