Colegio de Microbiólogos pide modernizar pruebas de sangre para reducir riesgos de contagio en transfusiones

El Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Costa Rica solicitó a los diputados modificar la Ley Nacional de Sangre e incorporar tecnologías más modernas para fortalecer la seguridad de las transfusiones y reducir los riesgos de transmisión de enfermedades infecciosas.
La organización presentó ante la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa una serie de recomendaciones para los proyectos de ley 25.486 y 25.653, que buscan modificar la normativa vigente desde febrero de 2025.
Entre las principales propuestas destaca la incorporación progresiva de pruebas de amplificación de ácidos nucleicos, conocidas como NAT, que permiten detectar agentes infecciosos en la sangre donada en un período menor que las pruebas convencionales.
Según el Colegio, actualmente solo uno de los 30 bancos de sangre del país utiliza esta tecnología, que podría reducir de 17 a 11 días el período promedio de detección de determinadas infecciones.
La vocera del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos, Karol Azofeifa, se refirió a la importancia de modernizar los procedimientos para garantizar una mayor seguridad a los pacientes que requieren transfusiones.
Otra de las propuestas busca ampliar las responsabilidades por incumplimientos en los protocolos de seguridad para incluir a quienes ejercen funciones de dirección, jefatura o supervisión, cuando incumplan sus obligaciones.
El Colegio también recomendó reducir de 30 a 10 años el plazo mínimo de conservación de los registros de cada unidad de sangre y sus componentes, con el objetivo de establecer obligaciones que considera técnicamente justificadas y viables.
Asimismo, planteó regular el préstamo de sangre entre establecimientos de salud mediante acuerdos voluntarios que garanticen la disponibilidad de reservas y la reposición de los productos utilizados.
Finalmente, la organización pidió a los legisladores y al Ministerio de Salud valorar estas recomendaciones para fortalecer la seguridad de las transfusiones, mejorar la disponibilidad de sangre y proteger a los pacientes.



