Obispos piden diálogo y respeto entre los tres poderes de la República

La Conferencia Episcopal de Costa Rica hizo un llamado a fortalecer el diálogo, la paz social y la institucionalidad democrática, al tiempo que pidió respeto, independencia y colaboración entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
El mensaje, emitido al finalizar la CXXXII Asamblea Ordinaria de los obispos y fechado el 7 de agosto, plantea que Costa Rica atraviesa un escenario marcado por la polarización y la desconfianza, ante el cual los distintos sectores deben buscar acuerdos y priorizar el interés nacional.
Los obispos señalaron que la democracia costarricense requiere una relación de respeto, independencia y colaboración entre los tres poderes de la República. También recordaron que cada poder tiene responsabilidades propias, pero todos deben cooperar para atender las necesidades de la población y recuperar la confianza en las instituciones.
La Conferencia Episcopal también pidió una actitud autocrítica dentro de las instituciones públicas y consideró necesario revisar estructuras y mecanismos de servicio mediante procesos serios de análisis y reforma.
En su pronunciamiento, los obispos insistieron además en la necesidad de abrir procesos de diálogo amplios, transparentes y participativos para abordar los principales problemas nacionales. Advirtieron que ningún problema del país encontrará soluciones duraderas desde la confrontación y cuestionaron las posturas que buscan imponer un único relato o una verdad exclusiva.
El mensaje también aborda las condiciones sociales que enfrenta el país. La Iglesia reconoció los avances reflejados en los indicadores oficiales de pobreza, pero advirtió que muchas familias todavía enfrentan el alto costo de la vida, desigualdades económicas y territoriales, además de precariedad e informalidad laboral.
Los obispos expresaron además preocupación por la salud mental, especialmente entre niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores, y relacionaron esta situación con problemas como la soledad, la desesperanza, las adicciones y distintas formas de violencia.
Ante este panorama, la Conferencia Episcopal llamó a fortalecer políticas públicas que garanticen oportunidades de educación, trabajo y desarrollo, con especial atención a las personas más vulnerables.
El pronunciamiento también incluyó un mensaje dirigido a los gobernantes, legisladores, jueces, funcionarios públicos, empresarios, educadores y comunicadores, a quienes pidió demostrar altura moral, capacidad de escucha y disposición para construir consensos.
Finalmente, los obispos llamaron a la sociedad costarricense a no dejarse vencer por el desaliento y reiteraron que la construcción de la paz requiere la participación de todos, mediante la verdad, la justicia, la solidaridad y el compromiso con el bien común.



