Economía costarricense pierde dinamismo mientras crecen desafíos fiscales y laborales
Costa Rica mantiene cifras positivas en actividad económica, exportaciones y turismo, pero los principales indicadores muestran una desaceleración que genera preocupación sobre el rumbo de la economía nacional.
Así lo concluye el más reciente informe del Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), presentado este martes bajo el título El país que recibe la administración Fernández Delgado: balance económico y social.
El estudio señala que la actividad económica creció un 3,41% entre abril de 2025 y abril de 2026, impulsada por sectores como servicios financieros, construcción, administración pública y actividades profesionales. Sin embargo, el crecimiento resultó 0,87 puntos porcentuales inferior al registrado un año atrás.
La desaceleración también alcanzó al régimen especial de zonas francas. Este sector pasó de incrementos cercanos al 17% en 2025 a un crecimiento de apenas 3,7% durante este año, situación que la UNA atribuye a una menor exportación de dispositivos médicos y a la salida de algunas empresas multinacionales.
Las exportaciones mantuvieron una tendencia positiva, aunque con menor intensidad. Las ventas de bienes al exterior aumentaron un 6,9%, lejos del 12,3% registrado el año anterior. El informe además advierte sobre la fuerte dependencia de cinco productos que representan casi la mitad de las exportaciones nacionales: dispositivos médicos, agujas y catéteres, prótesis, piña y banano.
La investigadora, Roxana Morales, explicó las razones por las cuales las exportaciones disminuyeron.
Otro indicador que perdió impulso corresponde al crédito para el sector privado. La colocación crediticia creció apenas un 1,3% a febrero de 2026. Según el análisis, las reducciones aplicadas por el Banco Central en la Tasa de Política Monetaria no se reflejan de forma proporcional en las tasas que cobran las entidades financieras.
En contraste, el turismo mantiene un desempeño favorable. La llegada de visitantes aumentó un 9,2% durante los primeros meses del año, con más de 108.000 turistas adicionales respecto al mismo período anterior. No obstante, el sector perdió cerca de 9.600 empleos en actividades relacionadas con hospedaje, alimentación y recreación.
El mercado laboral también refleja señales de preocupación. La fuerza de trabajo disminuyó en 70.615 personas durante el último año y acumula una reducción superior a las 203.000 personas desde el año 2020.
La caída afecta principalmente a las mujeres. El informe atribuye esta situación a las responsabilidades de cuidado que continúan recayendo de forma mayoritaria sobre ellas, lo que limita su participación en el mercado laboral.
Aunque la tasa de desempleo se ubica en 7,1%, la investigación sostiene que este resultado responde más a una reducción en la cantidad de personas que buscan trabajo que a una generación sostenida de empleo.
El estudio también advierte sobre la persistencia de una inflación fuera del rango meta establecido por el Banco Central durante los últimos 37 meses. Además, destaca que el impacto sobre los hogares de menores ingresos resulta significativamente mayor que sobre los sectores con mayores recursos.
En materia fiscal, el Observatorio identifica un escenario complejo debido a la disminución de los ingresos tributarios y al aumento de la deuda pública, que alcanzó el 60,4% del Producto Interno Bruto.
La investigación concluye que Costa Rica enfrenta un entorno internacional incierto, marcado por conflictos geopolíticos, presiones inflacionarias y riesgos para sectores estratégicos como las exportaciones y el turismo, factores que podrían influir en el desempeño económico de los próximos meses.



