Exdirector del INEC advierte que encuestas operan con alto nivel de incertidumbre

El exdirector de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) y expresidente del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), Fernando Ramírez, advirtió que las encuestas electorales operan hoy con un alto nivel de incertidumbre debido a tasas de no respuesta que alcanzan entre el 90% y el 97%.
Según explicó el especialista, la llamada “tasa de no respuesta” corresponde a las personas que reciben el contacto para una encuesta, pero rechazan participar.
En el caso de las encuestas telefónicas, solo entre un 3% y un 10% de las personas contactadas acepta responder, lo que obliga a realizar entre 1.000 y 3.000 llamadas para completar apenas 100 entrevistas efectivas.
Ramírez señaló que este fenómeno no se limita a Costa Rica, sino que afecta a los estudios de opinión en todo el mundo. Sin embargo, cuestionó que en el país la mayoría de las encuestas públicas no informe este indicador, pese a su relevancia para evaluar la calidad de los resultados.
El estadístico recordó que toda encuesta presenta un “error total”, compuesto por el error de muestreo y el error no muestral.
En el contexto electoral, el especialista alertó sobre las implicaciones de esta situación, dichas encuestas no solo influyen en la opinión pública, sino que también inciden en decisiones estratégicas, como el financiamiento de campañas políticas por parte de entidades financieras.
Aunque las casas encuestadoras suelen aplicar ponderaciones para corregir desbalances por sexo, edad o nivel educativo, Ramírez aclaró que ese procedimiento no elimina el sesgo generado por la no respuesta.
El experto indicó que la única forma de medir el impacto real de la no respuesta consiste en contactar a quienes rechazaron participar y comparar sus respuestas con las de quienes sí lo hicieron, una práctica poco común debido a su alto costo.
Ramírez atribuyó el aumento de la no respuesta a factores como la desconfianza ciudadana, el incremento de las estafas telefónicas y las dificultades para construir marcos muestrales actualizados en telefonía celular. También destacó que el número real de líneas móviles cambia de forma constante, lo que complica la selección aleatoria de las muestras.
Ante este escenario, el exdirector del INEC sostuvo que las encuestas enfrentan condiciones cada vez más complejas y reiteró la necesidad de mayor transparencia metodológica y fortalecimiento de la confianza pública para reducir los niveles de incertidumbre en estos estudios.



