Crisis interna y tensiones con Estados Unidos marcan inicio de Asamblea General de la OEA

La Organización de los Estados Americanos (OEA) inició su 56 Asamblea General en Ciudad de Panamá bajo un escenario de incertidumbre institucional marcado por disputas internas, cuestionamientos a su liderazgo y dudas sobre el respaldo financiero de Estados Unidos.
La discusión tomó fuerza tras la divulgación de información que señala la salida de varios altos funcionarios de la misión estadounidense ante la OEA, situación que generó inquietud entre delegados y observadores presentes en el encuentro hemisférico.
Las versiones apuntan a desacuerdos entre diplomáticos de carrera y el embajador designado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Leandro Rizzuto Jr.. Según trascendió, las diferencias giran en torno a la orientación que Washington desea impulsar dentro del organismo.
Rizzuto plantea una agenda con mayor énfasis en asuntos económicos, mientras diversos sectores defienden el papel tradicional de la OEA en la promoción de la democracia y los derechos humanos en la región.
Estados Unidos mantiene la condición de principal contribuyente de la OEA y aporta cerca del 30 % del presupuesto del Fondo Regular.
Sin embargo, la administración estadounidense impulsa una política de reducción del gasto destinado a organismos multilaterales y cooperación internacional, lo que genera preocupación sobre la estabilidad financiera futura de la institución.
La situación reabrió el debate sobre la influencia que ejerce Washington dentro de la organización, ya que su aporte económico supera ampliamente el de otros países miembros, aunque conserva un solo voto en los procesos de decisión.



