Parasitosis persiste en Costa Rica por falta de agua potable y saneamiento en comunidades vulnerables

Un estudio de la Universidad de Costa Rica (UCR) confirmó que las enfermedades parasitarias todavía circulan en distintas zonas del país, sobre todo en comunidades que enfrentan problemas de acceso al agua potable y saneamiento.
La investigación analizó 4.812 muestras de escolares de 24 distritos entre 2008 y 2019 y detectó al menos un parásito intestinal en el 56,4% de las muestras.
Los investigadores identificaron las mayores concentraciones en Limoncito, Chirripó, Telire y Sixaola, territorios donde las condiciones ambientales y sociales favorecen la transmisión.
En Sixaola, el 31,9% de las muestras presentó helmintos y el 39,3% protozoarios intestinales.
La situación refleja las dificultades que todavía enfrentan comunidades como Tanagra, en Sixaola, donde unas 125 personas dependen de un único punto de agua potable.
Las familias antes utilizaban pozos que sufrían contaminación durante las inundaciones, debido al arrastre de residuos de letrinas y otros sitios utilizados para la disposición de excretas.
El investigador de la UCR, Alberto Solano, brindó más detalles de los estudios realizados.
El estudio identificó a Ascaris lumbricoides, conocido como lombriz intestinal, como uno de los parásitos más frecuentes, con una presencia de 19,6% en algunas regiones.
Giardia intestinalis también mostró una prevalencia importante, con 13,5% en las zonas estudiadas.
Durante casi 18 años, estas iniciativas capacitaron a cerca de 5.170 personas, realizaron más de 4.800 análisis de heces y extendieron su trabajo a 23 zonas del país, con énfasis en escolares.
Una persona puede superar la infección y volver a exponerse si regresa a un entorno con agua contaminada, saneamiento deficiente o condiciones de vivienda inadecuadas.



