Vacaciones de medio año ofrecen una oportunidad para fortalecer el aprendizaje fuera del aula

Por: Dionni Jiménez
El inicio de las vacaciones de medio período en las escuelas y colegios públicos del país plantea un desafío logístico y educativo para miles de familias costarricenses.
Lejos de representar una pausa improductiva en el desarrollo integral de la niñez y la adolescencia, este receso constituye una etapa necesaria que el calendario oficial del Ministerio de Educación Pública (MEP) contempla con el propósito explícito de favorecer la recuperación física, emocional y cognitiva del estudiantado antes de arrancar el segundo período lectivo.
El receso de medio año funciona además como un escenario propicio para estimular la lectura recreativa desvinculada de la presión de las calificaciones escolares. Los expertos aconsejan que cada niño o adolescente elija el material literario que despierte su curiosidad genuina, ya sean novelas, cuentos, cómics o revistas científicas.
El director de la Escuela de Educación de la Universidad Fidélitas, Josué Sánchez afirma que hay aprendizajes significativos fuera del aula. Compartir tiempo de calidad fortalece la seguridad emocional de los niños y eso termina refleándose en su desempeño académico y en su convivencia escolar.
Respecto al uso de los dispositivos electrónicos, la academia insta a establecer acuerdos familiares claros desde el primer día sobre los horarios y los tiempos de exposición, una medida que previene los conflictos recurrentes conforme avanzan las semanas.
La estrategia no trata de la prohibición absoluta de las herramientas tecnológicas, sino su equilibrio con el movimiento físico, la recreación al aire libre y la socialización presencial.



